Un año más…

Escrito por Navegante el Miércoles, 31 de Diciembre del 2008 a las 12:29

… que al fin se acaba. ¡Aleluya, clamemos al Señor nuestro Dios!

Querido diario…

Hoy me he levantado con la ilusión de que otro año se acaba, la muerte de 366 días de vivencias guardadas en lo más recóndito de la memoria, de donde no deberían salir jamás porque, sinceramente, apestan.

No quiero volver a revisar este año en la televisión, en todos esos programas que siempre hablan de lo mismo, interminables resúmenes llenos de sonrisas, caras embotaxdas alejadas de la realidad que nos relatarán desde un teleprompter quemado por listas anónimas de mujeres maltratadas, palizas a la salida de una discoteca, violencia infantil y adolescente, terroristas confusos, la crisis, las elecciones generales, Bush, Gaza y los israelíes…

la incomprensión, el odio, la pobreza, el egoísmo, el poder del dinero, la corrupción del alma

la guerra

La humanidad necesita un cambio, una renovación que quizá llegue con la próxima recesión mundial. Aunque lo más seguro es que de todo esto sólo salga un dictadorcillo-morcillo de turno y lleve a su país a la quiebra social… ¡qué boníto sería si eso ocurriera a escala mundial! Pronto no habría sitio para esos egos hinchados, y nos abriríamos paso mediante nukes que matarían a la madre Tierra y a nosotros con ella. Luego, unos cuantos millones de años más tarde, cuando otros seres más inteligentes que sus predecesores paseen sobre nuestros huesos, levanten la mirada a las estrellas y se hagan la eterna pregunta… quizá esa vez la respuesta sea diferente y la vida prevalecerá un poco más.

Quiero cerrar los ojos, acunarme entre los brazos de mi amada y despertarme otro año, pero sé que eso no impedirá que el odio nos destruya un poco más cada día, así que lo único que puedo hacer es escribir este granito de arena en un desierto baldío.

quizá algún día…

Querido diario… ignoro por qué demonios me estoy dirigiendo a tí, ya que los pocos que he tenido siempre degeneraban en orgías depresivas y fueron pasto de las azules llamas del ostracismo. Quizá sea porque al estar hecho de ceros y unos no eres capaz de interpretar la jodida escala de grises que se abre como un infierno a nuestros pies ya quemados por el hielo de la indiferencia; una púa gélida e indolora que atraviesa nuestros corazones convirtiéndonos en zombies ambulantes en busca de cerebros frescos que (asimilar) tragar.

Esta noche abriré una botella de champagne y levantaré mi copa por el año que está a punto de llegar…

únicamente las burbujas comprenderán mi brindis

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Categoria: Introspectivas, Navegante

Escrito por Wednesday el Miércoles, 24 de Diciembre del 2008 a las 15:33

Casi nunca me veo reflejada cuando leo o escucho hablar de “la mujer de hoy”. La belleza está en el interior, pero nos ponemos a dieta casi toda la vida, (perdónenme que no me de por aludida aquí). Nos quieren vender una mujer y nos enmascaran otr. En revistas femeninas hay artículos de como perder tantos kilos a la semana o al mes, y luego artículos contra la anorexia o bulimia. Nos venden a la mujer luchadora y trabajadora, que son todas, aparte de amas de casa, que parece que solo tiene “prestigio” cuando te dedicas a trabajar fuera y llegas a casa a ejercer de dueña y señora de ella, si sólo te dedicas a ser ama de casa dicen algunas que no eres “completa”…decía que todas son (que me pierdo) abogadas, decoradoras de interiores, médicos o funcionarias….¿dónde cabemos el resto, entonces? ¿dónde están aquellas mujeres luchadoras, madres, amas de casa, que también son mujeres pero que les tocó trabajar en supermercados, limpiando cines, oficinas, cosiendo, o vendiendo pescado en el mercado, sin traje de chaqueta, maletines, conferencias ni horario de 8 a 3….también existimos. Y también somos mujeres. Y también habemos quiénes no nos ponemos cremas antes de dormir, como enseñan en las pelis, habemos quiénes usamos la talla 42 sin sentirnos gordas, las que no contamos las calorías de ese donut que me apetece una tarde, las que nos reímos de nuestra celulitis porque no es un motivo para llorar. Habemos quiénes no necesitamos más bolsos de los que cuelgan del pomo de la puerta, ni necesitamos tener tantos pares de tacones que no nos pondremos. Habemos quiénes disfrutamos comiendo sin necesidad de pensar a la vez que gorda me voy a poner, cuántas calorías tendrá y las que nos bebemos una cerveza o una coca-cola “sin light”. También existimos las que, siendo románticas, porqué no….no nos escondemos bajo el cojín viendo las pelis de miedo, las que sin ser ni parecer “machorras” nos gusta el deporte, sabemos que es un fuera de juego y vemos un partido por el juego y no por Beckham. Existimos las que nos aburre ir de compras y que nos da igual repetir traje en dos bodas o el cinturón no haga juego con el bolso y los zapatos. Y no somos raras. Somos mujeres, soy. Pero no me siento identificada casi nunca con los estereotipos de mujer que nos venden, que veo, pues intentan hacerme sentir gorda cuando uso la talla 42, o te tachan de rara porque estás viendo un partido de baloncesto y le gritas al árbitro que no ha pitado falta personal. Creo que ser mujer no es vender a una ñoña que viste según indique las modas, aunque sea llevando gafas que le tapan toda la cara, que se derrite con los gavilanes o el primer rubio que se cruce y que va a usar a un hombre a su antojo. Yo no soy un bicho raro, como a veces me han intentado hacer creer, no me aislo del mundo, me gusta una cerveza fría y ver series en inglés, vestir con vaqueros y reirme de que tengo más pie que mi pareja. Pero soy así. Llamarme rara porque intento disfrutar de cada minuto que vivo, porque nunca sé si puede ser el último, porque soy extremadamente sensible y nada ñoña, y porque me gustan las cosas bien hechas. Soy fiel, maternal, desinteresada y bastante irónica, tengo defectos, pero odio la hipocresía, intento ser feliz y causar la misma sensación a quién me rodea….eso también es ser mujer….aunque no salga en las estadísticas.

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Categoria: Wednesday

Escrito por Wednesday el Martes, 23 de Diciembre del 2008 a las 19:33

“Queridos Reyes Magos. Ya soy mayor para escribiros cartas, sobre todo porque no recuerdo la última que escribí cuando aún creía en ustedes. Este año no pienso pediros nada, total, nunca me lo traéis. Creo que debo ser muy mala, aunque intento portarme bien con la gente, con la familia, con los amigos, esos que se van alejando de mí cada día más, pero bueno, yo lo intento. Tendré que pedir perdón o no sé qué, por ser como soy, quizá. Pero ahora no me apetece. Queridos Reyes Magos, no soy ni monárquica, y mira, os escribo. Supongo que como tenéis mucha gente a la que llevarle Plays, ropa del Zara y Nintendos Wii, os olvidáis de que yo, lo que pido, no es material, entonces, al no caber en vuestro saco, lleváis años pasando por mi casa sin dejarlo. No pienso poneros más nada en la ventana, la última vez vinieron unas palomas y no veáis como me dejaron el poyete, to lleno de cagás. Así que si venís, por casualidad, a traerme ese trabajo, esa ilusión, esa esperanza, esa unión, esa salud, esa tranquilidad, que os pido, pues pegáis en la ventana, seguro que os escucharé, o no, porque suelo ponerme mi mp3 con carnaval, que eso me anima mucho. Así que nada, espero que le llevéis a los demás todo eso que piden, que también se lo merecen, yo seguiré esperando con la misma ilusión, las mismas fuerzas, aunque ya no gano para paquetes de kleenex, ahora cojo papel higiénico cuando veo que habéis vuelto a pasar de largo. Queridos Reyes Magos, ya por si acaso me leéis, os pido que, ya que de mí os olvidáis, nunca dejéis de hacerlo de mis niños, eso no os lo perdonaría jamás. Bueno, lo dicho, me despido, queridos reyes magos…..seguiré portándome bien, igual os veo pasar con los camellos (si pasáis por mi barrio con camellos sé donde vais, picarones), y os saludaré con una mano….la otra la tendré ocupada. Que seáis felices.”

WEDNESDAY.

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Categoria: Introspectivas, Wednesday

De la adoración a la muerte…

Escrito por Navegante el Domingo, 21 de Diciembre del 2008 a las 10:11

… y algún otro estereotipo adosado al goticismo

Ayer, viendo una série de televisión en decadencia (sí, debo ser de los pocos que continúen apoyándola, dados sus niveles de audiencia y las tropelías que Telecinco comete contra ella), me sorprendió la cantidad de estereotipos en los que fueron capaces de incurrir los guionistas de El Comisario

En resumen, el capítulo hablaba sobre un desecho humano que se consideraba con derecho a ser transformado por un vampiro, dada su fotofobia, su atracción por la sangre y su metido-con-calzador gusto por la absenta, que consumía “a palo seco” de una petaca (sólo por eso ya se merece el calificativo del principio) :(

Dejando de lado la mediocre aproximación al mundo nocturno, me llamó la atención un comentario sobre la “supuesta” adoración a la muerte que profesamos todos los góticos. Es una creencia bastante extendida, e incluso a mí me ha ocurrido ya en un par de ocasiones…

Nosotros no adoramos a la Dama de blanco (al igual que no todos somos satánicos, vampíricos ni deprimidos). Sentimos cierta atracción por los sentimientos que ella provoca, ese desgarro del alma y la rebeldía ante Dios y las circunstancias de tan fatal desenlace, ya que es un caldo de cultivo excepcional para nuestros relatos, poesías, letras y, quizá, para nuestra necesidad de justificar lo que en el fondo sentimos por dentro.

Como románticos nos sentimos atraídos como polillas ante un fanal, porque nosotros mismos creemos portar un desgarro similar en nuestro interior. Explotamos esos sentimientos y los hacemos propios, acrecentando la empatía y sensibilidad hacia la vida que nos rodea. No somos rudos; símplemente aceptamos que un día todo acabará, y tratamos de admirar la belleza de esta vida sin denigrar el acto eterno que a todos nos aguarda.

Es quizá el contraste de lo que antes existía y ahora ya no volverá a ser, la definición de la vida y su indisociable dicotomía con la muerte; los eternos rivales, como la noche y el día. La sociedad nos posiciona en la oscuridad, sin darnos tiempo para mostrarles su equivocación. Sí, claro que somos seres obscuros, pero porque somos los únicos que tenemos la capacidad de ver belleza allí donde otros son ciegos y sordos, y no aceptan que pueda existir otra cosa más allá de la Luz.

Admiramos la obscuridad, sí, pero también la claridad de un amanecer, cuando todas las dudas nocturnas son vaporizadas por un halo de vida. Únicamente *admitimos* que pronto acaecerá otro anochecer, y las dudas regresarán…

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Categoria: Introspectivas, Navegante, Nocturnos, Televisión



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