La segunda edición del Gordo Entropizado…

Escrito por Navegante el Lunes, 2 de Noviembre del 2009 a las 21:45

… ya está en marcha :P

Pues sí… al igual que ya hicimos el año pasado por estas fechas, os presentamos la segunda edición del Gordo navideño, mismos números, mismos protagonistas, aunque distinta forma de hacer las cosas; este año, si queréis una participación… tendréis que ganárosla :009 Así que vamos de nuevo a repartir entre vosotros 2 décimos del sorteo extraordinario de la lotería de Navidad (22 de diciembre) con el número de 3nTr0p1zAd02 :mrgreen:


Uno de ellos lo sortearemos en un concurso de logotipos para nuestro nuevo foro entropizado, mientras que el otro lo dividiremos en participaciones para que todo el mundo pueda tener su oportunidad y conseguir un piquito.

Hemos creado una sala especial para el sorteo de Navidad en EL GORDO ENTROPIZADO ‘09 – 30102, y podéis encontrar toda la información necesaria para participar en el hilo Y ¿cómo demonios vamos a hacerlo? – ¡Vamos, que está regalado!

Allí seguiremos hablando ;)

:ugeek:

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Agosto

Escrito por Navegante el Viernes, 24 de Julio del 2009 a las 19:28

Y llegó otra vez el terrible Iván de Agosto… momento de parón, de vacaciones, de retrasos y adelantos, de agobios y de maleteros a reventar, de dejar los foros y salir a la playa, al mar, la montaña, el aire puro y la sal en el mostacho.

La Red se resiente al perder sus sempiternos habitantes, que por una vez al año sacan sus cuernos al sol, dejan su caparazón de quitina junto al teclado y se lanzan a la piscina con bañador y todo, esperando no romperse el cuello y hacer el paripé ante los acostumbrados maricas de playa, quienes por cyberpunk sólo entienden pelambrera a lo sierra mecánica y caretos de cadenas con chupas de cuero y botas militares.

Hace tiempo me encontré con un post en un foro gótico que rezaba:

Ser gótico en agosto es un asco

Creo que eso mismo se puede aplicar a todas las actividades virtuales que vivimos paralelamente en la Red :(

Mientras tanto, Entropizados ha tomado un nuevo rumbo, que madurará en agosto y se implementará en septiembre… el cine y la televisión serán nuestra bandera, y por voz usaremos vuestros deseos y la libertad que corresponde a las ideas que siempre defendimos y que la experiencia ha demostrado son excesivamente novedosas como para ser apreciadas en su justo valor

No desesperéis, que el sol pronto pasará, y las lluvias, el frío y el dormir arropadito junto a la pareja que amas nos alcanzarán antes de lo que pensáis…

Ánimo, y al toro  ;-)

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Veinte años de amistad

Escrito por Navegante el Martes, 23 de Junio del 2009 a las 22:51

Hace ya unos meses se casó uno de mis mejores amigos, y como no podía ser menos, le escribí una pequeña lectura que tuve que leer a dúo durante el banquete, delante de ochenta personas, la mayoría francófonas, ya que la mariée era del país vecino. Allí se conocieron ellos, y allí en Francia me encontré yo también a Daniel, en el Liceo Español de París, en 1989.

La verdad es que no tenía pensado publicarla aquí, pero este hilo en el foro: La media de duración de los amigos, me ha hecho replantearme su presentación pública.

Espero que os guste ;)

20 años hace que nos une nuestra amistad, Dani; semejante tiempo es un privilegio escaso hoy en día, cuando los valores humanos se denigran frente otros más… materiales, y por eso son 20 años que estoy orgulloso de haberlos disfrutado a tu lado.

Por aquel entonces mi vida, mi futuro personal, estaba a punto de decidirse, y es duro admitir que quizá no fuera para bien. La adolescencia, antes de que te sentaras a mi lado en el liceo, fue una época convulsa en mi vida y, sin tu guía, los peligrosos escarceos de mis anteriores “amigos” —¡qué poco sabía yo de la amistad en aquel momento!— probablemente me hubieran dejado en la cuneta antes siquiera de alcanzar la veintena.

Ya sólo por eso te mereces todo lo que yo pueda ofrecerte… y más aún.

A los 16 años éramos unos críos, unos imberbes que no conocían nada de la vida; nos creíamos los reyes del universo, y lo que realmente importaba era el ahora… Así era yo, al menos, y fuiste mi tabla de salvación. Tú y todos los que vinieron contigo: Miguel, tu mejor amigo y corazón del grupo; Rafa, tu hermano y (casi) mi alma gemela; Carlos, que nos recuerda por lo que debemos luchar para seguir adelante, Javier, Stella, Amor, mi Pilu… y, por supuesto, los que se quedaron en el camino, perdidos en otros valores de la vida.

Porque 20 años es mucho tiempo.

Sin embargo, siempre tuvimos una cosa muy clara, Dani: la amistad que forjamos entre todos nosotros duraría mucho más tiempo del comúnmente aceptado por la sociedad. Y míranos, aquí estamos en uno de los días más importantes de tu vida.

Algo supimos hacer bien, ¿no?

Aún ahora —no me avergüenza admitirlo— seguimos sin saber nada de la vida; pero no tengo miedo, porque sé que estarás (estaréis todos vosotros) allí… por siempre.

Y Carinne te quiere de verdad. Supo escarbar en tu coraza y descubrir la bondad que (por muy extraño que parezca) siempre te empeñas en esconder. Y porque aprendió a conocerte, a amarte, supo ser paciente y conquistar tu corazón muy lentamente hasta que, casi en un suspiro, te diste cuenta que la única persona que ocupaba tus pensamientos era ella, la chica de enigmática sonrisa que supo querer a este pedazo de pan.

Por eso, por la ternura que demuestra contigo, por la belleza que también esconde en su interior, nosotros —tus amigos— también la queremos; sabemos que te llenará toda tu vida como ninguno de nosotros pudiera haberlo hecho.

Carinne, jouis-toi de ce jour, car tu est nôtre reine aujourd’hui, mais surtout, jouis-toi pour être aussi sa reine pour toujours.

Merci —vraiment— pour nous avoir fait une petite place dans ton cœur.

Nous vous aimons, tout les deux.

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La campiña madrileña

Escrito por Navegante el Miércoles, 21 de Enero del 2009 a las 21:50

… o de la doble perspectiva de las cosas

Releyendo el artículo de Rider ¿Prostitución legal?, me ha venido a la mente algo que escribí hace casi diez años, y que me gustaría compartir con vosotros. Se trata de la introducción a un relato titulado El octavo pecado capital; un pequeño atisbo de la Casa de Campo de Madrid y la “doble vida” que estos lugares presencian…

Amanece de nuevo.

Retazos de luz resplandecen en el horizonte, abriéndose camino entre las pilastras de la antigua noria, símbolo perenne del amor jovial e inocente por el que un día nuestras vidas pasaron. Las ramas de los ancianos se agitan ante el piar tímido de algún que otro petirrojo dispuesto a dar gracias por la existencia con la que ha sido obsequiado, generosa en presentes y pobre en depredadores. Y, si se escucha con la suficiente atención, podrá distinguirse cómo el albor restituye la vida al bosque; se puede apreciar, sin ir más lejos, cómo las delicadas flores ofrecen sus encantos a los insectos más madrugadores, o el acaramelado deslizar del rocío pugnando por retornar a la madre Tierra, donde será dador de vida a plantas y animales; pero también tornarán audibles los suspiros de la brisa al encontrar de nuevo aquel con quien compartir sus inquietudes y premuras, o el liviano chapoteo de alguna carpa buscando su desayuno matinal, o el lento devenir del tiempo celeste…

Aquí y allá, cientos de ojos renacen con cada nuevo amanecer; cientos de almas claman a la aurora, devolviendo el amor que la Naturaleza les ha ofrecido, felices porque la obscuridad no ha triunfado… aún.

Sin embargo, conforme se eleva el Dador de vida en el horizonte, otro amor queda al descubierto con el marchito reflejo de sanguinolentas jeringuillas vacías de polvos mágicos, de preservativos preñados con el semen de adúlteros sin escrúpulos, de olvidada ropa interior y de las maltratadas prostitutas que las portaban la noche anterior e iniciaban su pesaroso camino de vuelta a la realidad. Pues la noche, que se empeña en ser aliada incondicional de estos vástagos desterrados de la vida, muere con la llegada del día, arrastrando consigo el aparente cobijo que les ofrecía. Los equipos de limpieza arrasarán entonces las humillantes pruebas de su existencia, ya que resultaría indecente e inhumano que tales inmundicias sociales quedaran expuestas ante la virginal luz de la mañana.

Aquí y allá, cientos de ojos mueren con cada nuevo amanecer; cientos de torturadas almas claman a la aurora, suplicando por el amor que la Naturaleza les había ofrecido, pero que la sociedad cruelmente les arrebató; abatidos ante la perspectiva de un nuevo día, ruegan al Dios de los inocentes por que regrese la obscuridad… pronto.

Tal es la dualidad encerrada en esta campiña de las afueras de Madrid, donde la inocente risa infantil contrasta con el amargo lamento de aquellos que, bien por desidia, bien por repudia, no volverán a ser capaces de ver la vida a través de los inmaculados ojos de un niño.

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Un año más…

Escrito por Navegante el Miércoles, 31 de Diciembre del 2008 a las 12:29

… que al fin se acaba. ¡Aleluya, clamemos al Señor nuestro Dios!

Querido diario…

Hoy me he levantado con la ilusión de que otro año se acaba, la muerte de 366 días de vivencias guardadas en lo más recóndito de la memoria, de donde no deberían salir jamás porque, sinceramente, apestan.

No quiero volver a revisar este año en la televisión, en todos esos programas que siempre hablan de lo mismo, interminables resúmenes llenos de sonrisas, caras embotaxdas alejadas de la realidad que nos relatarán desde un teleprompter quemado por listas anónimas de mujeres maltratadas, palizas a la salida de una discoteca, violencia infantil y adolescente, terroristas confusos, la crisis, las elecciones generales, Bush, Gaza y los israelíes…

la incomprensión, el odio, la pobreza, el egoísmo, el poder del dinero, la corrupción del alma

la guerra

La humanidad necesita un cambio, una renovación que quizá llegue con la próxima recesión mundial. Aunque lo más seguro es que de todo esto sólo salga un dictadorcillo-morcillo de turno y lleve a su país a la quiebra social… ¡qué boníto sería si eso ocurriera a escala mundial! Pronto no habría sitio para esos egos hinchados, y nos abriríamos paso mediante nukes que matarían a la madre Tierra y a nosotros con ella. Luego, unos cuantos millones de años más tarde, cuando otros seres más inteligentes que sus predecesores paseen sobre nuestros huesos, levanten la mirada a las estrellas y se hagan la eterna pregunta… quizá esa vez la respuesta sea diferente y la vida prevalecerá un poco más.

Quiero cerrar los ojos, acunarme entre los brazos de mi amada y despertarme otro año, pero sé que eso no impedirá que el odio nos destruya un poco más cada día, así que lo único que puedo hacer es escribir este granito de arena en un desierto baldío.

quizá algún día…

Querido diario… ignoro por qué demonios me estoy dirigiendo a tí, ya que los pocos que he tenido siempre degeneraban en orgías depresivas y fueron pasto de las azules llamas del ostracismo. Quizá sea porque al estar hecho de ceros y unos no eres capaz de interpretar la jodida escala de grises que se abre como un infierno a nuestros pies ya quemados por el hielo de la indiferencia; una púa gélida e indolora que atraviesa nuestros corazones convirtiéndonos en zombies ambulantes en busca de cerebros frescos que (asimilar) tragar.

Esta noche abriré una botella de champagne y levantaré mi copa por el año que está a punto de llegar…

únicamente las burbujas comprenderán mi brindis

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Categoria: Introspectivas, Navegante



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